Productos naturistas

Similar a los productos naturistas, la gran mayoría de los medicamentos producidos por las grandes casas farmacéuticas, se derivan de plantas o son modificaciones de moléculas extraídas de plantas, que se someten a diferentes procesos químicos industriales para su purificación (extracción de elementos químicos del derivado que pudieran ser tóxicos o no útiles) y posterior empaque.

Durante cientos de años, las plantas se han utilizado con fines medicinales, y dado que popularmente se piensa, que los medicamentos de las casas farmacéuticas tienen “muchos químicos”, hoy en día se comercializan con muy alentadoras -pero muchas veces engañosas- promesas de mejoría, sobre todo cuando el paciente no obtuvo buenos resultados con la medicina convencional o tiene mucha influencia de personas que practican o consumen estos productos.

Unas de las plantas más usadas hoy en día y los usos populares (no comprobados) más comunes son:

  • Manzanilla (matricaria recutita): alivio de cólicos.
  • Arándano (accinium macrocarpon, vaccinium oxycoccos): infecciones del tracto urinario.
  • Lino, aceite de linaza, linaza (linum usitatissimum): reducción de colesterol.
  • Ajo (allium sativum): reducción de colesterol.
  • Ginkgo biloba: Su uso más común es para mejorar la memoria y para la demencia, pero también se le atribuye mejoría en el asma, desordenes digestivos, problemas vasculares, propiedades antioxidantes.
  • Ginseng (panax quinquefolius, panax ginseng, eleutherococcus senticosus): para la fatiga y alergias; además para los síntomas del cáncer.
  • Té verde (camellia sinensis): prevención del cáncer, pérdida de peso.
  • Hierba de San Juan (hypericum perforatum): supuestas propiedades antidepresivas, antiinflamatorias y curativas.
  • Valeriana (valeriana officinalis): insomnio, ansiedad.

Aunque son productos muy utilizados, la gente tiene la percepción errónea de que por ser naturales siempre son seguros, pero todas las plantas son farmacológicamente activas (están compuestas por químicos) y por lo tanto, pueden llegar a provocar efectos adversos en la salud de los pacientes o generar interacciones con otros medicamentos (reducir o aumentar su efecto y por ende la toxicidad del medicamento).

La mayoría de estos no tiene suficientes estudios para comprobar su eficacia, calidad o seguridad, y los estudios que tienen generalmente no los recomiendan.

Algunas de las interacciones documentadas con medicamentos, son:

  • La hierba de San Juan interactúa con los  anticonceptivos orales y la digoxina , haciendo que estos no funcionen adecuadamente.
  • El ginkgo biloba hace que la sangre no forme bien los coágulos, y por lo tanto, interactúa con anticoagulantes como la warfarina, los AINEs (anti-inflamatorios no esteroideos, como el naproxeno, diclofenaco o ibuprofeno) y el ácido acetil-salicílico (conocido como ASA o Aspirina), aumentando el riesgo de sangrado.

Además, algunos de los “medicamentos naturales” que se ofrecen en el mercado, contienen algunos medicamentos comerciales, pero no los registran en la etiqueta:

  • Se ha encontrado que los suplementos comercializados para “mejorar el rendimiento sexual” contienen cantidades variables de inhibidores de la fosfodiesterasa-5, como el Viagra®.
  • La sibutramina y la fenolftaleína laxante, dos medicamentos previamente retirados del mercado por sus riesgos, se han encontrado en algunos suplementos para bajar de peso.

Estas tres medicinas herbales y suplementos dietéticos podrían realmente servir, pero se necesitan más estudios y un diseño con preparaciones estandarizadas:

  • Productos de soya: podrían servir para tratar el hipercolesterolemia.
  • Jengibre: puede tener eficacia para quitar el vómito y las nauseas
  • Aceite de pescado: contienen ácidos grasos omega-3, para reducir el riesgo cardiovascular (riesgo de infartos, etc)

Siempre que consumas estos productos naturistas, es ideal comentarlo con tu médico y lo más importante, ser consciente que, por ser catalogado como medicamento natural, no está exento de riesgos para la salud.

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